En una sesión histórica de la Cámara de Senadores de Entre Ríos, presidida por la vicegobernadora Alicia Aluani, se aprobó con amplia mayoría la reforma política que modifica el Código Electoral provincial e introduce la Boleta Única de Papel (BUP). Con 16 votos afirmativos y uno negativo, el proyecto, impulsado por el Poder Ejecutivo, será ahora revisado por la Cámara de Diputados.
El debate estuvo marcado por diferentes perspectivas. El senador Martín Oliva (Uruguay – Más Para Entre Ríos) subrayó que, aunque la ley representa un avance, no refleja todos los cambios deseados: “Solo están los elementos básicos para darle durabilidad a esta norma. Intentamos darle más legitimidad y mayor transparencia a un sistema electoral que es el sustento más importante de la democracia”.
En tanto, el senador Rafael Cavagna (Nogoyá – Juntos por Entre Ríos) destacó que el proyecto responde a una demanda histórica de modernización: “Nos mudamos de un sistema obsoleto a uno moderno, cumpliendo con una deuda de 90 años. La boleta única no solo tiene bondades económicas y ambientales, sino que refuerza la transparencia electoral”.
La senadora Patricia Díaz (La Paz – Más Para Entre Ríos) fue la única en votar en contra del proyecto, fundamentando su postura con una crítica profunda a lo que considera un intento de perpetuar prácticas políticas cuestionables.
“Reconozco que la boleta única de papel es un avance en términos de modernización y transparencia del sistema de votación, pero no puedo acompañar una propuesta que utiliza esta mejora como un señuelo para perpetuar el modelo político que sigue priorizando las estructuras y los acuerdos internos por encima de la voluntad genuina de los ciudadanos”, expresó Díaz.
Además, cuestionó la institucionalización de las PASO y la continuidad de la Ley Castrillón, que, en su opinión, favorecen “las roscas políticas” y alejan las decisiones de las verdaderas preocupaciones de los entrerrianos: “Esta reforma perpetúa un modelo que no responde a los principios de representación genuina de los territorios. No puedo avalar una ley que prioriza privilegios políticos en lugar de empoderar a los ciudadanos”.
Con esta aprobación, Entre Ríos da un paso importante hacia la implementación de un sistema electoral más moderno, aunque con críticas sobre su alcance y efectos reales. La reforma representa una oportunidad para revisar prácticas tradicionales, pero también deja abiertas las preguntas sobre cómo impactará en la representación democrática y en la construcción de un sistema más justo para todos los ciudadanos.







