Dirigentes rurales se reunieron con autoridades de la Dirección Provincial de Vialidad. Denunciaron que la falta de mantenimiento afecta la logística productiva y el acceso a escuelas en el interior entrerriano.
La Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER) mantuvo un encuentro con las autoridades de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) para exponer la grave situación de los caminos de la producción. Durante la reunión, los ruralistas describieron un diagnóstico de deterioro estructural que impacta directamente en la economía y la vida social del campo.
El encuentro, realizado en Paraná el pasado lunes 9 de marzo, contó con la presencia del titular de Vialidad, Exequiel Donda, y el presidente de FARER, Sergio Dalcol. Los representantes gremiales señalaron que la red vial terciaria padece una combinación de burocracia estatal, falta de maquinaria adecuada y escasez de personal especializado.
Impacto en la región
Los dirigentes de diversas rurales del territorio detallaron las consecuencias del abandono de las trazas. Según indicaron, los caminos se vuelven intransitables incluso con lluvias moderadas. Esta situación provoca que los transportistas eviten ingresar a los campos, se encarezca la logística y, en el ámbito social, los alumnos y docentes pierdan días de clase en las escuelas rurales.
Desde FARER calificaron el diálogo como «franco», aunque admitieron que las soluciones definitivas parecen lejanas. «Hoy en día, lo urgente es mejorar la eficiencia de los recursos disponibles», indicaron tras la reunión. Actualmente, muchas zonales de Vialidad dependen del aporte de combustible de los municipios agrarios para poder operar.
Propuestas de solución
Ante este panorama, el sector productivo propuso reflotar los consejos consultivos para que los productores tengan mayor injerencia en la prioridad de las obras. Asimismo, solicitaron que las autoridades viales realicen reuniones periódicas en los distintos departamentos para atender las problemáticas específicas de cada zona.
La entidad ruralista subrayó que la precariedad vial es una contradicción en una provincia donde el agro es el motor económico. Las autoridades provinciales, por su parte, se comprometieron a analizar los esquemas de gestión para intentar paliar la crisis de infraestructura que afecta al interior entrerriano.






