El Consejo Federal de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) emitió una declaración tras su reunión en la ciudad de Rosario, donde manifestó su profunda preocupación por la emergencia que atraviesa la infraestructura nacional. Según la entidad, la paralización de obras y la ausencia de un plan integral generan una pérdida económica de 25 mil millones de dólares al año.
Desde la institución explicaron que este déficit compromete directamente la seguridad vial, la competitividad logística y la calidad de vida de los habitantes. Además, señalaron que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) identificó la falta de inversión en esta área como uno de los principales problemas estructurales de Argentina.
Situación del sector y reclamos
La entidad empresaria, que cuenta con una delegación en Entre Ríos, detalló los puntos críticos que afectan a la actividad y propuso medidas urgentes:
- Deuda estatal: Las empresas constructoras enfrentan una crisis financiera agravada por la falta de pago del Estado Nacional y la incertidumbre sobre el bono anunciado para cancelar dicha deuda.
- Mantenimiento vial: Si bien valoraron las concesiones viales, advirtieron que resta resolver el mantenimiento de 30 mil kilómetros de rutas que no son concesionables y resultan vitales para la conectividad.
- Caída de la actividad: El ajuste económico impactó fuertemente en la obra privada, lo que pone en riesgo miles de empleos y afecta a más de 60 ramas de la economía vinculadas.
Pedido de un acuerdo nacional
Ante este escenario, CAMARCO convocó a un acuerdo nacional de urgencia que involucre a actores públicos y privados. Entre los puntos solicitados figuran la reactivación inmediata de las obras paralizadas, la normalización de fondos específicos como el SISVIAL y la promoción de créditos hipotecarios para las familias.
«La infraestructura no es una variable de ajuste, es la base del desarrollo nacional», concluyó el documento firmado por las delegaciones de todo el país este 20 de abril de 2026.






