Un informe elaborado por el equipo de Fuerza Entre Ríos, que encabeza Guillermo Michel, expuso cómo la política de apertura comercial implementada por el gobierno nacional repercutió en sectores sensibles de la economía provincial, principalmente en la producción citricícola y cárnica.
De acuerdo a datos oficiales del INDEC, entre enero y julio de 2025 las importaciones de cítricos alcanzaron los USD 24,1 millones, lo que representa un incremento del 220% en relación a 2023. El rubro más afectado es el limón, con importaciones que ya superan los USD 12,6 millones, es decir, un crecimiento del 1718%. También se registraron incrementos en naranjas (+44%) y arándanos (+119%), principalmente provenientes de Chile, Brasil, Egipto y España.
Por su parte, las importaciones de carne treparon hasta los USD 158,7 millones, un aumento del 183% en comparación con 2023. El rubro más destacado es la carne avícola, con un salto del 440%, impulsado fundamentalmente por el ingreso de pechugas brasileñas. La carne bovina creció un 228%, mientras que la porcina lo hizo en un 144%.
El documento advierte que la flexibilización de requisitos a las importaciones de alimentos, la reducción de impuestos (IVA y Ganancias), la simplificación de registros y la eliminación de controles previos ante organismos como la ANMAT, junto con el sostenimiento de un “dólar barato”, facilitaron el ingreso masivo de productos importados y generaron una fuerte competencia para los productores locales.
“Estas medidas, lejos de fortalecer a las economías regionales, ponen en riesgo a sectores estratégicos para Entre Ríos”, señalan desde Fuerza Entre Ríos, planteando la necesidad de políticas que protejan la producción provincial frente al aluvión de importaciones.
El trabajo concluye que el desafío pasa por equilibrar el escenario comercial para que Entre Ríos, destacada por su rol agroindustrial, no vea amenazada la continuidad de miles de empleos vinculados con sus cadenas productivas más tradicionales.






