Durante la 2ª Fiesta del Sándwich de Las Tunas, Manuel “Manolo” Sione recordó los comienzos de una costumbre que hoy identifica a la localidad. Explicó que el tradicional sándwich nació “por la necesidad de ofrecer algo rápido y abundante para la gente que trabajaba en el pueblo”.
Sione contó que la idea original surgió “con lo que había a mano: pan casero, carne cortada bien fina y un poco de lechuga”, y que con los años la receta fue tomando forma hasta convertirse en una marca local.
Al describir los sándwiches actuales, señaló: “El sándwich, bueno… Yo me quedo con todo y más con el Milán y queso, ¿no? El Milán y queso es el más vendido. Después está jamón y queso. El jamón crudo es todo para ahí, buen fiambre de primera. Eso es lo importante. Y el pan que es incomparable. De los años que hace que estamos, han sido los panaderos de Gabio”.
Durante el encuentro, Sione también participó en la presentación del sándwich gigante, uno de los momentos más esperados del evento. Frente al público y acompañado por vecinos y organizadores, señaló que “esta tradición la hacemos entre todos”, y destacó que el propósito siempre fue “mantener viva la costumbre y que las nuevas generaciones la conozcan”.
Sione mencionó que la preparación del sándwich largo llevó varias horas y que participaron vecinos, panaderos y carniceros del lugar. Específicamente, se contó con la colaboración de la Panadería La Espiga de Oro, la Carnicería El Buen Gusto y un grupo de voluntarios del Centro Vecinal. “Cada uno aporta su parte, como se hacía desde el principio”, comentó, resaltando el trabajo colectivo detrás de la celebración.
En su despedida, invitó al público a seguir participando: “Esto ya no es solo un plato, es parte de lo que somos como comunidad”.






